
Una pequeña muñeca estropeada por el desgaste del tiempo recuerda otros lares en los que ha estado, mucho más allá de dónde su cuerpo inerte se encuentra ahora mismo.
Y es capaz de hacer a su mente volar cual sueño de un niño, viaja a través del fondo de esa caja en dónde su alma se encuentra atrapada, vuela más alto que las nubes.
Quizá las muñecas, los juguetes no tengan alma y sean totalmente inertes o, tal vez no …
Al fin y al cabo, el ser humano es aquel que es capaz de crear de un recuerdo una nueva vida.
¿Dónde se encuentra la línea fina que separa los dos mundos?
Marü
