martes, 10 de julio de 2012
sin sentido
Cada vez que abro los ojos, pienso que no soy más que nada, y siempre sueño con agua.
Me tumbo y boca abajo me miro los pies que están tan arriba y pienso en las nubes.
Parece que fue ayer cuando apenas sabía lo que mi imaginación podía volar y hoy resulta que apenas aterrizo.
Olvidar quien soy, dejar de pensar que no soy nadie y ser prácticamente todo en un lugar desconocido para todos menos para una...
Por soñar, acabe hablando con la luna de Valencia y ésta me contaba secretos escondidos de los años de la Tierra, cosas que solo las hadas y los duendes de mi pequeño mundo inventado podrían llegar a saber.
Cierra los ojos...Y al abrirlos vuelvo a pensar que no soy más que nada, y que siempre sueño con agua.
Pequeñas nubes echas de agua ponen rumbo a ninguna parte y si chocan en algo explotan cayendo encima de mi como si de una realidad alternativa se tratara. Malditos sueños que me dais vida. Y sin vosotros no se escribir, no se dormir y tal vez sin vosotros no guardaría en silencio los latidos de ese corazón que se molesta en gritarme cuando siento que no hay nada más para mi que nada.
lunes, 21 de mayo de 2012
Tócame
Angus Young (guitarrista AC/DC)
Un fuego empieza a crecer en mi...La propia invitación al ritmo del rock me infunde un movimiento único. Muevo la cabeza haciendo sentir el pelo de un lado a otro, esta sensación me gusta, me llena. Ya no sé si soy dueña de mis propios movimientos o es culpa todo de la música, olvido los problemas, los dolores de cabeza... Rock y nada más me hunde en ese lago tan oscuro, me deja sin aliento. Tócame, o eso pienso mientras no puedo parar. El ritmo toca mis dedos, y hace latir de pasión y deseo a mi corazón. Me siento viva. El ritmo, el cosquilleo en la tripa, el deseo, mis dedos deslizándose a ningún lugar siguiendo el ritmo de la música rock... ¡¡VIVA!! En el preciso momento en el que el rock empieza a sonar siento como fuego en mis labios que resbala por todo mi cuerpo, es como un amante efímero que toca cada parte de mi cuerpo y me hace temblar, me gusta esta sensación...el vibrar del suelo, el momento, mi corazón deja de bombear sangre a mi cuerpo y siento el deseo de saltar hacía el cielo. Soy inmortal, y quien diga lo contrario es que no a sentido deseo y amor nunca. Fundirme con esas voces, con ese solo de guitarra y no llevar control de mi. Soñando con locuras en ese momento calentando mi alma haciendo que el frío invierno de mi vida se convierta en un averno. Me gusta, me siento viva. Orgasmo de ritmos en mi cuerpo, perdida, y sin querer ser encontrada grito con todo el alma lo que no pueden decir mis palabras. Tócame...
Un fuego empieza a crecer en mi...La propia invitación al ritmo del rock me infunde un movimiento único. Muevo la cabeza haciendo sentir el pelo de un lado a otro, esta sensación me gusta, me llena. Ya no sé si soy dueña de mis propios movimientos o es culpa todo de la música, olvido los problemas, los dolores de cabeza... Rock y nada más me hunde en ese lago tan oscuro, me deja sin aliento. Tócame, o eso pienso mientras no puedo parar. El ritmo toca mis dedos, y hace latir de pasión y deseo a mi corazón. Me siento viva. El ritmo, el cosquilleo en la tripa, el deseo, mis dedos deslizándose a ningún lugar siguiendo el ritmo de la música rock... ¡¡VIVA!! En el preciso momento en el que el rock empieza a sonar siento como fuego en mis labios que resbala por todo mi cuerpo, es como un amante efímero que toca cada parte de mi cuerpo y me hace temblar, me gusta esta sensación...el vibrar del suelo, el momento, mi corazón deja de bombear sangre a mi cuerpo y siento el deseo de saltar hacía el cielo. Soy inmortal, y quien diga lo contrario es que no a sentido deseo y amor nunca. Fundirme con esas voces, con ese solo de guitarra y no llevar control de mi. Soñando con locuras en ese momento calentando mi alma haciendo que el frío invierno de mi vida se convierta en un averno. Me gusta, me siento viva. Orgasmo de ritmos en mi cuerpo, perdida, y sin querer ser encontrada grito con todo el alma lo que no pueden decir mis palabras. Tócame...
Dinamita
Contemplas mi carga desde lejos y esperas a que llegue ese momento justo. Vas acercándote despacio apropiándote de mi terreno encendiendo poco a poco la mecha que hay en mi, quemándome en silencio.
Tus labios apuntan una sonrisa traviesa a la par de una mirada sensual que hace saltar las chispas y quemando mi mecha.
Tus labios bajan temblorosos por el deseo y al sentir tu aliento en mi....Creo que voy a explotar...
¡Corre! Protegete de algo que todavía no conoces, puede ser algo tan intenso, tan explosivo. ¡Escapa!
No juegues con dinamita, nunca sabes lo que puede suceder.
domingo, 13 de mayo de 2012
Palabras con sentido
Pues ves, yo tengo mil maneras de decir, de escribir y de sentir
en lo que tengo que pensar ,y tal vez decidir como decirlo y como escribir.
Ojalá las palabras no escaparan de mi, que no saliera ruido alguno más fácil sería todo para mi.
Pero mi mente no calla, mi mente despierta decide no rendirse
a las dificultades, y pretende seguir siendo quién es en su forma de ver y de vivir.
Tal vez no sea lo más adecuado, ni lo más certero para mi,
en espera estoy de sentimientos y de miles de mundos por descubrir.
Por eso si al escribir soy quién quiero ser en la dificultad que me he impuesto y soy feliz
por qué tengo que callar las palabras que salen, que tanto deseo expresar, que tanto deseo sentir...
miércoles, 11 de abril de 2012
Una pequeña carta....
Hola....
Me he dado cuenta de que...Ya no sé dónde encontrarte. Creo que he crecido en los últimos años, y siento que te he fallado en parte. Todo aquello que hice para tí hoy es únicamente mío, el lugar dónde guardo mis sueños y protejo la llave a mi corazón que se encuentra perdída en algún lugar de mi memora.
No sé muy bien que decirte, pues entre pequeñas lágrimas que brotan y efímeras sonrísas sineto como te he dejado marchar sin apenas darme cuenta. Tal vez, te acuerdes de mí. De aquella pequella e insignificante niña a la que le gustaba verte moviendote de un lado a otro en la barra de aquel bar. Que admira la rapidez y la sonrísa con las que atendias, eras un gran camarero y en el fondo una gran persona.
Todavía despues de tantos años me cuesta no soltar lágrimas al acordarme de tí. Y no pienses que son de tristeza, es porque te echo de menos, y por que me acuerdo de todas las cosas buenas ya que las malas se han olvidado.
Tal vez, núnca llegue a ser lo que quiero sueño ser...”El ser humano es contradictorio a si mismo, pues somos contrario de lo que soñamos ser....”
No sé que decirte, que escribirte. Por cierto soy pinche de cocina, realmente no llegaré a mucho, ni soy muy buena en ello, pero al menos tengo que intentarlo. También sé, que eso jamás llenará todo lo que siento, pues sabes que más que utensilios y alimentos soy palabra y sentimiento. Sabes que no me dió tiempo a descubrír lo que hoy sé.
Cada vez, estoy menos equivocada de que soy únicamente palabras... De que mi cordura comienza cuando me pongo a escribir mis locuras, siento que me olvido de todo y mis manos se mueven, se deslizan y se olvidan de las barres, de los candados, de mi puerta cerrada....
Dejo de tener miedo y mi mente que no para de vagar se olvida de comer, de dormir,... Amo cuando escribo porque sé que no soy nada, simplemente palabras...
Espero que las lágrimitas que hoy salen a estas horas de mis ojos lleguen a ti en forma de recuerdos y que sonrías....
Un beso.... y , ¡¡Gracias por ser parte de mi recuerdo!!
Al fin y al cabo, todo ésto, no habría sido posible sin ti....
Me he dado cuenta de que...Ya no sé dónde encontrarte. Creo que he crecido en los últimos años, y siento que te he fallado en parte. Todo aquello que hice para tí hoy es únicamente mío, el lugar dónde guardo mis sueños y protejo la llave a mi corazón que se encuentra perdída en algún lugar de mi memora.
No sé muy bien que decirte, pues entre pequeñas lágrimas que brotan y efímeras sonrísas sineto como te he dejado marchar sin apenas darme cuenta. Tal vez, te acuerdes de mí. De aquella pequella e insignificante niña a la que le gustaba verte moviendote de un lado a otro en la barra de aquel bar. Que admira la rapidez y la sonrísa con las que atendias, eras un gran camarero y en el fondo una gran persona.
Todavía despues de tantos años me cuesta no soltar lágrimas al acordarme de tí. Y no pienses que son de tristeza, es porque te echo de menos, y por que me acuerdo de todas las cosas buenas ya que las malas se han olvidado.
Tal vez, núnca llegue a ser lo que quiero sueño ser...”El ser humano es contradictorio a si mismo, pues somos contrario de lo que soñamos ser....”
No sé que decirte, que escribirte. Por cierto soy pinche de cocina, realmente no llegaré a mucho, ni soy muy buena en ello, pero al menos tengo que intentarlo. También sé, que eso jamás llenará todo lo que siento, pues sabes que más que utensilios y alimentos soy palabra y sentimiento. Sabes que no me dió tiempo a descubrír lo que hoy sé.
Cada vez, estoy menos equivocada de que soy únicamente palabras... De que mi cordura comienza cuando me pongo a escribir mis locuras, siento que me olvido de todo y mis manos se mueven, se deslizan y se olvidan de las barres, de los candados, de mi puerta cerrada....
Dejo de tener miedo y mi mente que no para de vagar se olvida de comer, de dormir,... Amo cuando escribo porque sé que no soy nada, simplemente palabras...
Espero que las lágrimitas que hoy salen a estas horas de mis ojos lleguen a ti en forma de recuerdos y que sonrías....
Un beso.... y , ¡¡Gracias por ser parte de mi recuerdo!!
Al fin y al cabo, todo ésto, no habría sido posible sin ti....
viernes, 6 de abril de 2012
1º parte de una historia
I
Aquel hombre no era un gran pensador, ni un gran portento. No tenia el valor suficiente, y era algo egocentrista, no tenia apenas labia ni unos gestos muy apropiados para llegar a las altas cortes.
Pero él si sabía como llegar ha alcanzar todo aquello que no tenía.
Presentosé un día en el castillo y dirigiendose al rey le dijo: -Su majestad, pienso librar al pueblo de los males es atormentado...Soy ese hombre.- Al oír ésto el rey le miro de arriba a bajo y apenas vió nada en él que diera pie a ser algo. -Veo, que eres un simple campesino que intenta hacerse hueco en un lugar que no corresponde- dijo el rey y después de aquello le concedió unas cuántas armas, un escudo y armadura bastante pobre y muy gastado -¡ve pues! Sirve de ejemplo insulso mosquito...- Y rió a carcajadas, pues el rey sabía que el hombre no llegaría más que a la puerta del castillo y vendería las armas, el escudo y la armadura que realmente no ganaría gran cosa con eso pero si para al menos un mes de comida asegurada. -Pobre diablo...Absurdo pueblerino borracho que se cree poder llegar a algo, sin ser más que una misera cucaracha, me da pena la verdad. Cada uno en su lugar....- Y con eso concluyó susupiro y sigió con sus quehaceres de rey que implicaban vaguear, posar para las doncellas, embellecerse, comer y dormir....Pues el rey gozaba de ser noble y muy rico, de ser buen guerrero, de tener gran valor pero aún así no había conseguido eliminar algunos de los temores del pueblo.
El insulso pueblerino andubo hasta llegar a la casa de la hechicera y al llegar a ella quiso cambiarle el escudo y la armadura pobre por pociones que le hicieran más inteligente, más valentiente e imaginativo y un poco refinado. La bruja comenzó a reírse tanto que casi le da un ataque de tós con la risa desmesurada que le arrancó aquel muchacho. -Pero... ¡Hijo! ¿qué esperas conseguir con estos trastos usados? ¿Sabes, aquello que pides vale más que lo que tienes aquí?- El muchacho hizo ademán de afrimación pero sin embargo encogió los hombros. - Lo siento, no puedo darte más. Si me quedo sin armas no podre pelear- La hechizera lo miro fijamente y dijo -¿Acaso crees que podrás vencer al dragón de las montañas aquel que cuando le place ataca al pueblo? ¿Acaso crees que podrás enfrentarte a los bandidos de los caminos expulsándolos a todos haciendo de aquellos lares más seguros? ¿Acaso crees que podrás hacerme convencer y recapacitar sobre ciertos aspectos de la vida y para poder creer de nuevo en alguién?- el muchacho se dispuso a abrir la boca y la ojeo de arriba a bajo. Aquella hechizera más bien parecia mugrienta, odiosa, algo desgastada por el tiempo y loca. -Bueno ¿Me vas a dar lo que te pido?- dijo sin cortarse ni un pelo. La hechicera se metió en la trastienda y buscó y buscó, hasta que después de casi una hora saco algo de ella. -¡Toma! No necesitas más.- Le puso en el mostrador de la tienda tan horriblemente fría y llena de frascos con cosas dudosas y terribles, le puso tres frasquitos con un liquido de colores dentro y le dijo -ya lo tengo...- Se aparto los pelos de la cara le miró y dijo -¡Bebe!- El puebliro se acercó y dudo de ella y empezó a decir obscenidades y palabras mal sonantes hacía la hechicera la cual no le había traido nada de lo que él qería.
-Pero no seas imbecil- Dijo la hechicera -No sabes que es....Son pociones. ¿Esperabas que fueran cacharros? No amigo, son pociones. Valentia, Labia, Sabiduría.- El joven suspiro y retiró algunas de sus palabras disculpandose rencorosamente y mirandola de reojo -De acuerdo, pero mira vieja...Como me mientas ¡Voy a venir a por ti!- La hechicera rió de nuevo y le dijo - ¿Tú y cuántos más? Además no siempre las apariencías hacen ver lo que la persona es...no te fies nunca de ellas- El muchacho la miró y rió después -¡De acuerdo vieja!- Y se las bebio casi de un golpe espero pero no notó nada raro, ni nada nuevo en él. -¡Oye! La cosa ésta no funciona, no noto nada- La hechicera lo miro y le dijo -No aún no es tiempo, todo llegará-
El muchacho emprendió el viaje hacia las montañas sin estar muy convencido de lo que hacía, pero claro no era tan listo como para parse a tantear lo que le podía pasar. Su cabeza estaba tan llena de pajaritos de riquezas, mujeres, comida y demás que ni penso como haría para acabar con ese dragón del que cada vez estaba más y más cerca.
Aquel hombre no era un gran pensador, ni un gran portento. No tenia el valor suficiente, y era algo egocentrista, no tenia apenas labia ni unos gestos muy apropiados para llegar a las altas cortes.
Pero él si sabía como llegar ha alcanzar todo aquello que no tenía.
Presentosé un día en el castillo y dirigiendose al rey le dijo: -Su majestad, pienso librar al pueblo de los males es atormentado...Soy ese hombre.- Al oír ésto el rey le miro de arriba a bajo y apenas vió nada en él que diera pie a ser algo. -Veo, que eres un simple campesino que intenta hacerse hueco en un lugar que no corresponde- dijo el rey y después de aquello le concedió unas cuántas armas, un escudo y armadura bastante pobre y muy gastado -¡ve pues! Sirve de ejemplo insulso mosquito...- Y rió a carcajadas, pues el rey sabía que el hombre no llegaría más que a la puerta del castillo y vendería las armas, el escudo y la armadura que realmente no ganaría gran cosa con eso pero si para al menos un mes de comida asegurada. -Pobre diablo...Absurdo pueblerino borracho que se cree poder llegar a algo, sin ser más que una misera cucaracha, me da pena la verdad. Cada uno en su lugar....- Y con eso concluyó susupiro y sigió con sus quehaceres de rey que implicaban vaguear, posar para las doncellas, embellecerse, comer y dormir....Pues el rey gozaba de ser noble y muy rico, de ser buen guerrero, de tener gran valor pero aún así no había conseguido eliminar algunos de los temores del pueblo.
El insulso pueblerino andubo hasta llegar a la casa de la hechicera y al llegar a ella quiso cambiarle el escudo y la armadura pobre por pociones que le hicieran más inteligente, más valentiente e imaginativo y un poco refinado. La bruja comenzó a reírse tanto que casi le da un ataque de tós con la risa desmesurada que le arrancó aquel muchacho. -Pero... ¡Hijo! ¿qué esperas conseguir con estos trastos usados? ¿Sabes, aquello que pides vale más que lo que tienes aquí?- El muchacho hizo ademán de afrimación pero sin embargo encogió los hombros. - Lo siento, no puedo darte más. Si me quedo sin armas no podre pelear- La hechizera lo miro fijamente y dijo -¿Acaso crees que podrás vencer al dragón de las montañas aquel que cuando le place ataca al pueblo? ¿Acaso crees que podrás enfrentarte a los bandidos de los caminos expulsándolos a todos haciendo de aquellos lares más seguros? ¿Acaso crees que podrás hacerme convencer y recapacitar sobre ciertos aspectos de la vida y para poder creer de nuevo en alguién?- el muchacho se dispuso a abrir la boca y la ojeo de arriba a bajo. Aquella hechizera más bien parecia mugrienta, odiosa, algo desgastada por el tiempo y loca. -Bueno ¿Me vas a dar lo que te pido?- dijo sin cortarse ni un pelo. La hechicera se metió en la trastienda y buscó y buscó, hasta que después de casi una hora saco algo de ella. -¡Toma! No necesitas más.- Le puso en el mostrador de la tienda tan horriblemente fría y llena de frascos con cosas dudosas y terribles, le puso tres frasquitos con un liquido de colores dentro y le dijo -ya lo tengo...- Se aparto los pelos de la cara le miró y dijo -¡Bebe!- El puebliro se acercó y dudo de ella y empezó a decir obscenidades y palabras mal sonantes hacía la hechicera la cual no le había traido nada de lo que él qería.
-Pero no seas imbecil- Dijo la hechicera -No sabes que es....Son pociones. ¿Esperabas que fueran cacharros? No amigo, son pociones. Valentia, Labia, Sabiduría.- El joven suspiro y retiró algunas de sus palabras disculpandose rencorosamente y mirandola de reojo -De acuerdo, pero mira vieja...Como me mientas ¡Voy a venir a por ti!- La hechicera rió de nuevo y le dijo - ¿Tú y cuántos más? Además no siempre las apariencías hacen ver lo que la persona es...no te fies nunca de ellas- El muchacho la miró y rió después -¡De acuerdo vieja!- Y se las bebio casi de un golpe espero pero no notó nada raro, ni nada nuevo en él. -¡Oye! La cosa ésta no funciona, no noto nada- La hechicera lo miro y le dijo -No aún no es tiempo, todo llegará-
El muchacho emprendió el viaje hacia las montañas sin estar muy convencido de lo que hacía, pero claro no era tan listo como para parse a tantear lo que le podía pasar. Su cabeza estaba tan llena de pajaritos de riquezas, mujeres, comida y demás que ni penso como haría para acabar con ese dragón del que cada vez estaba más y más cerca.
domingo, 11 de marzo de 2012
para las Víctimas del 11M

Injusticia es que unos miles mueran
por culpa de unos pocos que aun siguen aquí,
que se lavan las manos y miran atrás
y piden perdón a medias sin sentir ese dolor.
Injusticia es que esas victimas que sobrevivieron
no volveran a ser las mismas, pues todos acabaron muertos.
Almas perdidas, móviles sonando,
aquellos recuerdos se perdieron en el silencio...
Pero hoy después de tantos años, después del tiempo
todos callamos un minuto, todos sufrimos unos segundos.
…..
__________
Y parece mentira que el mundo siga como entonces, o incluso peor...Nada justifica aquella masacre ¿Y por qué? Todos sabemos el por qué pero seguimos en silencio. El día menos pensado nos cansaremos de callar y empezaremos ha hacer lo que tendríamos que haber echo hace muchísimos años.
Recordemos siempre que no somos un número más simple. Todos tenemos un nombre, un alma...Todos tenemos una vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


