
Nose puede odiar algo que es distinto, único. Algo que no tiene sombra, ni tiempo. No puedo odiar algo que no se ve porque cuando estas dentro no hay nada.
Y a la nada odiarla es un poco imposible, ya que no es nada y a la vez lo es todo.
Cuando todas las luces se apagan y predomina esa oscuridad,me alivia el pensar que me ayuda al sueño, que si hubiera luz no podría soñar y tendría que esperar a mis sueños sentada en la cama.
Olvido la luz cuando siento que no puedo odiar a la oscuridad, pienso que no es sensato no intentar amarla un poco.
Me encanta cuando no hay luz, y en mitad de esa nada se enciende una vela, que apenas ilumina la estancia donde predomina la nada, esa luz tan cálida. Y es en momentos como ese cuando piensas que sin esa nada, no valorarías tanto esa pequeña luz cálida.
Cuando piensas que sin la nada tendríamos que esperar a los sueños sentados en la cama...
No hay comentarios:
Publicar un comentario